Mi hij@ tartamudea. ¿Lo hará siempre?


Mi niñ@ es tartamudo. ¿Siempre lo será?

La tartamudez o dificultad en la fluidez del habla consiste en la frecuente repetición o prolongación de sílabas o palabras, quedando la expresión verbal interrumpida.

Las causas que la originan no son del todo conocidas, pero existen factores del tipo fisiológico y psicológico.

Al tartamudear aparecen otros comportamientos como puede ser tics, temblores en los labios, movimientos excesivos, sacudidas de cabeza o brazos, etc. que desaparecen cuando no se habla.

Pero entonces…. ¿Es tartamudo o no?

No es tartamudeo

las repeticiones que realiza el niño entre los 2 y los 5 años cuando se inicia en el aprendizaje del habla. Este periodo es conocido como “tartamudez evolutiva”.

Esto forma parte la evolución normal de la expresión infantil que poco a poco va madurando hacia formas más correctas del lenguaje.

Sí es tartamudeo

Cuando además del titubeo propio del inicio del habla, en el niño ha de hacer grandes esfuerzos al hablar o las repeticiones son exageradas y acompañadas de gran tensión.

Estos síntomas pueden variar de unos niños a otros dependiendo del grado de disfunción. Podemos hablar de tartamudez propiamente dicha cuando a parece a partir de los 5 o 6 años sin haber existido otros episodios anteriormente, o cuando la tartamudez evolutiva no desaparece a esta edad.

Los padres y madres deben saber

Las dificultades en la fluidez del habla se van superando con la edad, aunque tenemos que estar atentos porque hay casos de tartamudez propiamente dicha y es preciso acudir a un especialista.

El niño necesitará tiempo para aprender a coordinar correctamente los movimientos del habla, por lo cual es preciso tener paciencia. Los niños con dificultades en la fluidez del habla o con tartamudez, son absolutamente normales pero pueden tener problemas de integración social y de relaciones debido a la dificultad de su habla.

Es importante estar atentos a este aspecto desde que observamos que nuestro niño o niña presenta dificultades en la fluidez del habla, sea por tartamudez evolutiva o sea por una futura tartamudez propiamente dicha, puesto que pueden retraerse, cohibirse e incluso desarrollar mutismo por vergüenza a hablar, por tener consciencia de esa dificultad.

Algunos consejos

  • Evitar “corregir” continuamente. Esto puede empeorar o prolongar esta situación. En niños inquietos o hiperactivos puede resultar muy llamativo y si los padres se ponen tensos y con sentimiento de culpa, el síntoma “tartamudez” puede quedar fijado durante mucho más tiempo.
  • Absoluta paciencia. Ante un tartamudeo paciencia y aceptación del lenguaje existente. Sin prisas ni (¡nunca!) correcciones, esperando el momento en que el niño, tranquilo, vaya encajando normalmente su lenguaje. Hay que darle tiempo para que termine lo que quiere decir, sin interrumpir ni acabar las frases o palabras.
  • Si hay un momento para corregir: al final. Cuando termine podemos darle el modelo correcto con naturalidad a modo de recordatorio de lo que acaba de decir, como si pensásemos en voz alta lo que acaba de decir. Es importante que no perciba que le estamos corrigiendo.
  • Los padres sois los modelos. Así que debéis procurar hablar de manera más lenta y no atosigarle con muchas preguntas u órdenes a la vez ni insistirle en que acabe de hablar o responda con rapidez.

Si acudimos a un especialista hay que saber….

Que efectivamente se trata de un centro especialista en la materia. Una forma de corroborarlo en preguntar en qué consiste la terapia que nuestro hij@ va a recibir.

Para que os sirva de referencia, os contamos cómo organizamos en nuestro centro las terapias de dificultad de habla:

En la terapia logopédica, la terapeuta enseñará al niño numerosas técnicas que favorecen la fluidez. Algunas de estas técnicas son:

  • Enseñar a lentificar el habla para que el niño pueda pensar en lo que está diciendo.
  • Suavizar y facilitar el lenguaje.
  • Aprender a producir las palabras sin esfuerzo ni tensión
  • Realizar los sonidos sin interrupciones.

También se trabaja mediante ejercicios de relajación y respiración que ayudan a mejorar el habla y el control de sí mismo ante situaciones estresantes, así como de aportar mayor confianza y autoestima.

Muy importante: los padres forman parte muy activa en el tratamiento para que su hijo supere estas dificultades.

Desde nuestro centro damos orientaciones y pautas de actuación a las familias para que sepan cómo actuar y tengan recursos para ayudar a su hijo en el proceso de la terapia. Además, mandamos “deberes para casa” para toda la familia. Si todos colaboran y ponen interés, la terapia es mucho más efectiva y el niño consigue llegar al objetivo con mayor facilidad.

Después de leer este artículo… ¿Tienes dudas?

En Eduk siglo XXI somos especialista en dificultades de la fluidez del habla. Llámanos, estaremos encantadas de aclarar tus dudas.

 

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Maria Teresa Lafuente

Acerca de Maria Teresa Lafuente

Psicopedagoga, Especialista en Psicología Clínica Infanto-Juvenil y Logopedia Clínica y Escolar. Maestra de Educación Infantil. Desde hace 10 años directora del Gabinete Psicopedagógico Eduk Siglo XXI.

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