¡Ésto no me lo como!


¡Ésto no me lo como!

Imagen obtenida de http://www.talizma.com/

¿Cuántas veces papis y mamis, habéis escuchado esta frase en boca de los más peques a la hora de comer? Que un día lo digan no pasa nada, pero si este gesto se repite diariamente o con mucha frecuencia debéis aprender a actuar y enseñarle buenos hábitos. Aquí os dejamos los motivos de por qué se genera conflicto a la hora de las comida y algunas ideas de cómo solucionar este desagradable momento del día.

Debemos comenzar reflexionando y descubriendo que se deben crear unos hábitos de comida, como si de hábitos de sueño se tratase.

Lo primero que debemos observar y analizar es por qué los peques toman por negativa determinados momentos del día como el desayuno, almuerzo, merienda o cena.

En segundo lugar debemos reflexionar y analizar cuál es nuestro comportamiento ante esta negativa.

¡Muy importante! Siempre debemos tener paciencia y no ponernos nerviosos pues de lo contrario, el niño/a descubrirá que su inapetencia ocasiona mayor atención e irritabilidad en los mayores y aquello que podía haber sido pasajero se convierte casi en un juego para ellos. Aunque después acaben con alguna que otra llantina o se tengan que levantar de la mesa sin probar bocado.

 

Estos son algunos de los motivos por los que se desarrollan malos hábitos de comportamiento en la hora de las comidas.

 

1. Los sentidos tienen importancia

Debemos tener en cuenta que a veces a los más pequeños y no tan pequeños “no nos entra por los ojos algunas comidas” y siempre hay alguien al lado que te debe inspirar confianza para que te decantes a probarlo …” no tiene buena pinta pero está delicioso”, “prueba solo una vez y después me dices qué es lo que no te gusta”, “debes probarlo y comer dos o tres al menos, después lo puedes dejar”…..lo que está claro es que siempre debemos tener paciencia y no ponernos nerviosos, porque si estás al lado de tu hijo/a y le haces estos comentarios gritando y metiéndole prisa, no le inspirarás confianza y solamente conseguirás que muestre rechazo a la hora de la comida.

 

2. Aprenden a quejarse en lugar de comunicar

Deberemos tener en cuenta que a veces los niños/as manifiestan por igual diferentes ideas y se acostumbran a quejarse siempre de la misma manera. Es decir, al presentarle la comida creen que es mucha cantidad la que hay en el plato y lo primero que dicen es ¡Esto no me lo como yo! Aquí automáticamente nos disgustamos y le decimos “¡pues te lo tienes que comer todo!”, entonces ellos vuelven a responder y dicen ¡me has echado mucho! que es lo que en un principio les hizo mostrar su desagrado por el plato que hay en la mesa, y para colmo le hemos dicho que se lo tiene que comer todo. Desdecir lo dicho puede ser una de las claves de fomentar los malos hábitos. Si lanzas un mandato debes llevarlo a cabo, de lo contrario liarás a tu hijo/a y entonces le estarás enseñando que si se queja mucho, papá o mamá se ponen nerviosos y al final alguno acaba cediendo.

 

3. ¿Quién gana la batalla?

Otros de los comportamientos que debemos analizar es, si al final tu hijo/a se sale con la suya. A veces es difícil reconocer los errores que cometemos con nuestros hijos/as, pero si no aprendemos a analizar nuestro comportamiento y descubrir que algunos de nuestros actos pueden ser inadecuados, no conseguiremos eliminar determinadas situaciones o malos hábitos creados. Es decir, después de un “¡Yo no me como esto, voy a vomitar, no me gusta, siempre me pones lo mismo, no pienso comérmelo,…” caigamos en el error de hacerle una de sus comidas favoritas y decirle …pero la próxima vez que te lo ponga te lo comes, ¿vale?, esto… es salirse con la suya.

 

Puede ocurrir también que seamos papis y mamis muy exigentes y nos excedamos en la comida que les presentamos en el plato, y eso genere directamente rechazo. Ser intransigentes a diario genera las mismas quejas y rechazos a los niños/as a la hora de comer
También a veces por problemas de salud, alergias u otros motivos pueden hacer que nos sintamos más flexibles en marcar los hábitos de comida. Deberemos analizar la situación y pensar hasta dónde le exigirás y que le permitirás para no fomentar determinadas conductas inadecuadas.

 

Ahora os daremos unos breves consejos de cómo poner fin y/o mejorar esta desagradable situación.

  • Mantener siempre la calma, estás enseñándole a comer bien
  • Alabar aquellos días que se lo coma todo perfectamente y sin quejarse
  • Anticípale lo que se encontrará en el plato a la hora de comer y hazle saber que te encantaría que no se quejase y que hiciera el intento de comerse al menos la mitad
  • Reducir o negociar la cantidad de comida del plato si la comida que toca no es especialmente del agrado de tu hijo/a
  • Aceptar que a los niños les puede costar introducir nuevos alimentos en su dieta
  • Hacer que le gusten los alimentos que se van a presentar en el plato, hazle participe del proceso y la trasformación que sufren hasta llegar al plato, motívale el agrado por ir a comprar los alimentos, explícale la procedencia, cómo se deben conservar en casa (frío, natural,…) pídele que te ayude en la cocina y que intervenga en un proceso tan creativo como puede ser la presentación de la comida en los platos (decoración, guarniciones,…)
  • Establecer unas horas más o menos regulares en las comidas
  • No dejes que coma entre horas, hazle una asociación correcta de la situación que estáis intentando modificar ”No puedes comer entre horas porque después te quejas en la mesa de las comidas y no te comes todo lo que te ponemos en el plato” de esta manera querrá esforzarse en comer bien y sin quejarse en la mesa para poder picar algo entre horas.
  • No le fuerces en la mesa si esta con un sofocón retoma la situación solamente cuando este más calmado.

 

Estos son algunos consejos prácticos que os pueden ayudar a reflexionar y analizar cuál o cuáles son los motivos que llevan a vuestros hijos/as a actuar de forma “quejicosa” en la hora de las comidas. Ponedlos en práctica creyendo siempre que sabéis muy bien actuar y mostrando seguridad y tranquilidad.

 

Nos encantaría que nos comentáseis cómo os ha resultado poner en práctica algunas de estas medidas, de no solucionarse no dudéis en poneros en contacto con nosotras. El Gabinete Psicopedagógico Eduk-Siglo XXI, os ayudará a finalizar esta modificación de conducta a la hora de comer si habéis probado con estos consejos y no habéis resuelto vuestra situación.

¿Necesitas ayuda? Llevamos más de 10 años intentando mejorar la vida de tu hijo/a >> Contacta con nosotros aquí
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María Pérez

Acerca de María Pérez

Lcda. en Psicopedagogía. Especialista en Terapia Familiar y Modificación de conducta. Colaboradora del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Sevilla. Me encanta ver documentales de Historia, la fotografía y viajar.

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